El artículo salió primero en catalán en: https://revistasao.cat/faccionalisme-intifades-i-internet-en-el-moviment-palesti/
El grave peligro del faccionalismo
El Palestinian Youth Movement (PYM)2 huye de las facciones y de alinearse con la derecha o la izquierda políticas, porque no quiere caer en los mismos errores de los movimientos políticos anteriores. Su objetivo es conseguir un compromiso pluralista —surgido antes del faccionalismo— que garantice un futuro mejor dentro de la libertad y la justicia política y social, tanto para la generación presente como para las futuras. Optan por formas descentralizadas de movilización popular en vez
El faccionalismo se puede evitar si se conserva la unidad que ha surgido en las movilizaciones masivas a favor de Palestina, tanto dentro como fuera de Palestina, tal como ocurrió en la Primera Intifada.
La Primera Intifada (1987 – 1993)
La juventud fue fundamental y se unió al Comando Unificado de la Intifada, que pasó «de la prisión israelita a la revolución». Consiguió que la población palestina de los territorios ocupados y de la diáspora se diesen cuenta de la importancia de la lucha.
La población joven de Cisjordania y de la Franja de Gaza inició una resistencia no violenta que se ganó a la opinión pública occidental, la cual, hasta entonces, se había creído la mentira que difundía Israel sobre el «terrorismo insensato» de los palestinos. La juventud encabezaba la marcha y promovió huelgas comerciales, huelga fiscal y desobediencia civil.
Estas tácticas no eran nuevas, porque ya se habían utilizado durante el Mandato británico. Con posterioridad, entre 1948 i 1982, la resistencia no violenta perdió influencia ante la guerra de guerrillas. La población joven, que nació mucho después de que terminase la Primera Intifada, todavía recuerda el alzamiento como una brújula para el futuro y sabe que se puede aprender mucho de aquellos modelos organizativos.
La Primera Intifada demostró el poder de la acción militar de base en las calles y los campamentos de refugiados tomando las decisiones a partir de una democracia directa y con un objetivo centrado en la acción para superar las divisiones ideológicas. A pesar de las numerosas bajas provocadas por la brutalidad israelita, el alzamiento se mantuvo activo tres años.
La Segunda Intifada
Empezó en 2000 y dio lecciones muy distintas a la población palestina. La lucha estaba mucho más militarizada y atacaba los asentamientos ilegales mediante acciones terroristas y bombas suicidas que explotaban en enclaves civiles de Israel.
El alzamiento mostró la división entre Fatah i Hamás, que desembocó en una guerra civil después de las elecciones legislativas de 2006. La juventud palestina activa buscaba superar esta división y, desilusionada con los partidos políticos, orientó su energía hacia la sociedad civil, incluyendo las ONG y las asociaciones juveniles, que se agruparon bajo la organización Independent Youth Movement —Hirak Shababi al Mustaqil—, creada en 2011.
El punto álgido de estas iniciativas juveniles fue la Gran Marcha del Retorno (2018), cuando decenas de miles de personas palestinas protestaron junto a la valla de la Franja de Gaza pidiendo el derecho al retorno de la población palestina refugiada, mayoritariamente en Gaza. Recientemente, han surgido organizaciones juveniles localizadas con su web y su perfil en Facebook y se implican en la oposición al intento de Israel de hacer una limpieza étnica. El movimiento popular de resistencia, con un enorme coste personal, es necesario para impedir que la ocupación israelí sea un hecho más, combatiendo la inercia que empieza a atrapar a las generaciones más mayores. Hoy, la generación joven está intentando demostrar que Israel no puede actuar con impunidad.
Buena parte de este activismo se inspira en la Primera Intifada, que solo empeoró después del fracaso de los Acuerdos de Oslo. Superadas las habituales agresiones a los derechos humanos, los cacheos y desnudamientos, la desnaturalización, la deportación, la demolición de casas, la separación familiar y las detenciones sin juicio, las oportunidades económicas son cada vez menores. Después del 7 de octubre, el paro en Gaza ha alcanzado el 80% y en Cisjordania es cercano al 35%. Pero, antes de la guerra, la población de Gaza vivían en la pobreza.
La meta final de la juventud palestina es la liberación completa de Palestina y está convencida de que lo impiden las divisiones internas, si bien es una generación mejor conectada que nunca, gracias a internet y las plataformas.
La Intifada digital
La rápida expansión de internet de alta velocidad en el siglo XXI le ha permitido a la generación joven imaginar y debatir nuevas ideas para el movimiento de liberación palestino. Su quehacer consiste en desarrollar prácticas precisas que saquen al movimiento del marasmo ideológico y político en que se encuentra.
Aunque las redes sociales presentan fallos, son excelentes facilitadoras del diálogo y hacen un buen uso el PYM, con una impresionante presencia, y otros movimientos juveniles.
Hay entre todos ellos un claro consenso sobre el futuro. Describen a su país como la «Palestina histórica», la entienden como un conjunto, tanto el ocupado como el colonizado, ven el potencial de la resistencia popular con la ayuda de campañas externas como las del BDS3, cuyo éxito y el de otras iniciativas de defensa pública de Palestina por parte de la sociedad civil utiliza nuevas plataformas de noticias online.
Las plataformas virtuales ofrecen a la población palestina la capacidad de hablarse directamente y sortear las barreras físicas y las facciones. Ahora bien, la juventud palestina bajo la ocupación y a las comunidades de refugiados no tienen fácil acceso a internet y su mundo está conformado por las realidades cotidianas de su lucha por la supervivencia.
Sin embargo, esta realidad está en perpetuo cambio. Hay un repunte en el uso de internet, sobre todo en el sector educativo de los territorios ocupados y dentro de Israel.
Internet es un medio de rápida e intensa politización, como los smartphones, testimoni0s de las atrocidades y de la destrucción en masa que Israel diuce que son mentiras de los palestin0s. Sin esta generación, el genocidio podría haberle pasado desapercibido al Norte global.
La población palestina tiene el mayor porcentaje de usuarios de internet del mundo árabe.
La lucha por un futuro mejor
Es el hilo común que unifica este activismo juvenil; con un Estado democrático en Palestina que desmantele a las instituciones sionistas, permita el retorno de la población refugiada y desarrolle una democracia basada en la igualdad económica y política. Eso implicaría también una rectificación de las injusticias del pasado mediante la redistribución de la tierra y del resto de los medios de producción entre la comunidad de asentamiento judía y la comunidad indígena palestina. Ahora bien, todavía hay vacíos en esta visión, que habrá que debatir en una fase posterior.
Una de las cuestiones más importantes es el concepto de «Estado laico» y como puede incorporar en su censo a quienes defienden el islamismo político.
También es importante el concepto de «Estado civil», que adquirió protagonismo durante la Primavera árabe, sobre todo en Egipto, para describir un Estado que sea parlamentario y pluralista y donde los líderes espirituales no sean el poder legislativo suprema, aunque no se debería desplazar el papel del islam dentro de la sociedad. Se trata de un concepto amplio que hay que delimitar bien.
1 Este artículo está basado en los estudios y reflexiones de Ilan Pappé.
2 Movimiento internacional de base que organiza la juventud palestina y árabe para luchar por la liberación de Palestina.
2 Movimiento de Boicot, Desinversiones, Sanciones.